Más allá de Bitcoin y Libra
La industria de los activos digitales ya trabaja para dejar atrás las 'memecoin'
Buenos días. Primer envío de Clave Pública.
Vamos con activos digitales.
El desplome de Bitcoin y el escándalo de LIBRA y Milei ocupa titulares. Ambas suponen la pérdida del dinero de miles de ahorradores. Pero esa industria está evolucionando para dejar atrás las ‘memecoin’ o el mercado puramente especulativo. Dan a luz nuevos productos de inversión a la vez que se desarrolla la regulación que lo permite.
Atención porque esto no son inversiones de andar por casa. La inversión en activos digitales es una de las más riesgosas que existe y la posibilidad de perder todo lo invertido es alta, no es una inversión asequible y hay que estudiar concienzudamente para comprender los riesgos a los que los propios inversores se exponen.
En la primera edición no vamos a contar con Bulo, verdad o argumentario ya que los activos digitales no suelen ser objeto de declaraciones políticas.
Ahora sí, vamos con ello.
Las criptomonedas tal y como las conocemos ya no son las reinas de su propia industria. Las sustituyen, o complementan, los activos digitales. En realidad son dos caras de una misma moneda porque las criptomonedas pueden considerarse activos digitales en si. Pero las fintech españolas ya trabajan en la digitalización de prácticamente cualquier activo financiero y la regulación europea -y española- ya lo permite. Además, todo apunta a que las empresas apuestan y desarrollan mayores proyectos de activos digitales tal y como se desprende del informe del cuarto trimestre de Coinbase.
El caso de Libra, la ‘memecoin’ patrocinada por Javier Milei, el presidente de Argentina, es paradigmático del funcionamiento del mercado de este tipo de activos. Nacen, atraen a inversores, después a más y a más aún y cuando la capitalización del mercado y el valor del token es lo suficientemente grande, los impulsores y primeros inversores se retiran del mercado y hunden el valor de la ‘memecoin’ en cuestión. Detrás quedan miles de personas que poseen unas monedas digitales que han perdido gran parte de su valor, es decir, pierden su dinero.
Las ‘memecoins’ se diferencian de los activos digitales en que dependen por entero de sus impulsores “y una comunidad que les atribuye valor, pero que no tienen una utilidad más allá de eso” al contrario que Ethereum u otros tokens suyas redes son el soporte para otros proyectos. Es la definición de ‘memecoin’ de Alejandro Gilabert, responsable de producto en Onyze. El de LIBRA es el último caso con más de 251 millones de dólares perdidos, pero en el último año al menos dos exchanges han sufrido hackeos por valor de más de 236.000 millones de dólares: Bybit y WazirkX. Y sólo en Estados Unidos se robaron más de 5600 millones de dólares según el informe de Fraude con Criptomonedas de 2023 del FBI. Fuentes del sector en España reflexionan y consideran que este tipo de fraudes suponen un golpe terrible para las víctimas y para la confianza en el sector, pero a la vez implican la creación de mejores controles y estructuras más robustas y resilientes como ha sucedido en el pasado a otras industrias.
A pesar de todo las ‘memecoin’ “seguirán estando en el ecosistema porque son una parte muy importante y su supervivencia dependerá mucho de que sus comunidades sigan utilizándolo”, reflexiona Gilabert. “Están pasando de ser una broma a ser un ícono de movimientos culturales y sentido de pertenencia, como vestir la camiseta de un equipo de fútbol” añade Enrique Palacios, director de cumplimiento regulatorio y legal en Bit2Me STX. “De hecho, una prueba de su evolución es la de Trump o que se esté apunto de aprobar un ETF de Dogecoin”.
Diamantes, primer proyecto tokenizado
Sin embargo, las empresas ya trabajan en proyectos regulados y más provechosos para la industria. En España tanto la Comisión Nacional de Mercado de Valores como las principales fintech y gestoras tienen puesta la vista ya en la tokenización de activos. Es decir, pretenden crear representaciones digitales de cualquier tipo de activo para que puedan comercializarse en un mercado digital con las ventajas de la tecnología de registros distribuidos (DLT). La idea principal es poder operar con ellos a cualquier hora del día y cualquier día de la semana de forma segura, porque la blockchain es inalterable; regulada, con el amparo del Parlamento Europeo; y transparente, porque las redes blockchain son de libre consulta.
El primer proyecto ya está lanzado: Dianelum, la empresa fabricante de diamantes sostenibles en laboratorio, pide dinero prestado para financiarse, entre otras cosas. Los inversores podrán comprar hasta 5000 tokens sobre la red de Polygon. El token se llama RADIANT TBD y cada uno de ellos vale 1000 euros. En total un préstamo participativo de 5 millones de euros que tiene previsto devolver en 5 años. En menos de un mes han alcanzado ya el millón de euros de captación según fuentes de la propia empresa.
Es una emisión regulada y supervisada por la CNMV a través de la primera Entidad Responsable de la Inscripción y Registro (ERIR): la agencia de valores Ursus-3 Capital; junto con Onyze y Token City. En cualquier caso, se trata del primer paso dentro de la industria y, como tal, es un proyecto que aún tiene mucho recorrido hasta desplegar todo su potencial. Por ejemplo, esa inmediatez que caracteriza a la tecnología DLT para poder operar a cualquier hora del día, aún está por desarrollar porque los reguladores siguen necesitando dar pasos lentos y con mucho tiento para asegurar el funcionamiento correcto de todo, aseguran fuentes cercanas a la industria.
“Los activos digitales están yendo a lo que podría llamarse el Open Platform", analiza Palacios. Se prevé una ola de tokenización tanto de activos financieros tradicionales como de cualesquiera activos físicos. Pero también de dinero, como euros o dólares, por parte de emisores privados “que será utilizado en esas plataformas”, plantea Palacios. Pero todos esos Tokens necesitarán una plaza en la que se puedan comerciar, como sucede con los valores tradicionales. Ahí es donde entra el proyecto de STX, parte de la mayor fintech de España, Bit2Me: “Habrá plataformas gestionadas, bien por bancos como BlackRock o JP Morgan, bien por proveedores de activos digitales nativos como podría ser Bit2Me con su plataforma de security tokens: STX, donde se negociarán estos activos y que entre todas conformarán un mercado de capitales único, al menos en la UE para dentro de 10 años”, asegura Palacios.
El informe de ganancias del exchange Coinbase del cuarto trimestre contiene una pista relevante para comprender la dirección en la que está yendo la industria de los activos digitales. El volumen de comercio por parte de empresas e instituciones aumentó un 128% en el último trimestre de 2024 y fue de más del doble en comparación con 2023: mientras que aquel año los inversores institucionales movieron 393.000 millones de dólares, en 2024 ascendió hasta los 941.000 millones.
En Estados Unidos ya hemos visto los primeros fondos cotizados sobre Bitcoin y en Europa estamos presenciando el nacimiento del primer fondo tokenizado. Lo ha lanzado Franklin Templeton, la gestora estadounidense con sede en Luxemburgo. El fondo invertirá en valores del gobierno estadounidense con renta fija, mixta y variable. Todo tokenizado sobre Stella, la blockchain de código abierto desarrollada en Europa. Eso sí, sólo pueden acceder inversores institucionales, es decir, está vedado para personas físicas y se limita a varios países de nuestro entorno a la vez: Austria, Francia, Alemania, Italia, Liechtenstein, Países Bajos, España y Suiza.
Hay incluso quien propone tokenizar la propia deuda soberana de cualquier nación. Alfredo Muñoz, doctor en derecho de la Complutense y uno de los juristas con mayor conocimiento de la industria de los activos digitales, asegura que esta tecnología transformará el mercado y cuestiona sobre la posibilidad de tokenizar también la deuda pública. “Generar plataformas donde se negocien y liquiden las transacciones, 24/7, donde el supervisor tenga acceso en tiempo real a las operativas. Mercados en donde a una PYME no le sea inviable emitir, ni a un pequeño inversor invertir por las múltiples comisiones a abonar. ¿Por qué no la deuda pública?” reflexiona Muñoz.
En cualquier caso, la industria de activos digitales es consciente de que está en pañales si comparamos su historia con, por ejemplo, los mercados de valores. “Los activos digitales son el paradigma de la cuarta revolución industrial y de una sociedad en constante transformación digital, para lo bueno y para lo malo”, asegura Palacios. La regulación del mercado acaba de aprobarse y los expertos comparan los activos digitales y sus instrumentos financieros con los títulos de deuda o valores impresos en papel.





Investigando un poco más se ve públicamente en el documento los gestores, uno de ellos con las siglas SBL (podrá ver datos completos en el resumen del whitepaper) principal no tiene un buen pasado y dudoso presente según la prensa publica española
Excuse mi castellano, esto contrastó identificado en el whitepaper no ha vendido1 millones de euros como dice su texto emitido. Si usted accede a polygonscan podrá ver que no hay ningún movimiento del token emitido para la Sto.
Tampoco son fabricantes de diamantes, piden dinero para comprar los diamantes, pero no los fabricantes.
Además el whitepaper indica que tienen un proceso de trazabilidad sobre cada diamante, y tampoco es verdad. No es fácil entender como un regulador emite una autorización sobre una Sto que no es cierta en su whitepaper ni en sus comunicaciones.